Aportes a la polémica generada por la propuesta de eliminar gran parte de la Reserva Forestal Thomas van der Hammen

1. La reserva forestal protectora del norte TvdH es la única reserva del mundo que no tiene árboles, solamente son potreros.

Comentario/Aclaración: Forestal no solamente se refiere a árboles y por consiguiente a bosques y selvas, sino que también incluye otros tipos de vegetación. Aunque en la reserva hay parches con bosques como el de las Mercedes y en zonas de las haciendas, en la parte plana hay otros tipos de vegetación igualmente importantes a los bosques como los juncales, totorales, herbazales y matorrales, con una historia de vida de millones de años. Esta variedad de vegetación es esencial para permitir por ejemplo, que las aves migratorias (hemisferio Norte) tengan un lugar de descanso en sus largas travesías al Sur. Esto es un compromiso socio-ambiental de Bogotá y del país con el mundo. La extensión de estos parches en el proceso de recuperación y restauración natural (proceso del cual se tienen experiencias reales, por ejemplo la hacienda Santa Clara en Chía, en donde el profesor Van der Hammen puso a prueba su concepción mental de conectividad entre los cerros y la planicie) permitirá que disminuya el efecto de la fragmentación tan fuerte que ha significado la urbanización del área y así se evitarán extinciones locales y regionales de componentes de la biodiversidad. Deberíamos reflexionar, si la crisis de biodiversidad que actualmente estamos viviendo (El Tiempo, 26 de febrero 2016, página 9) no es un argumento contundente para frenar las pretensiones del Alcalde sobre la reserva.

2. No hay estudios que demuestren la importancia de la Reserva.

Comentario/Aclaración: La propuesta del profesor van der Hammen a finales de la década del noventa cuando se empezaba a discutir sobre el ordenamiento territorial, fue fruto de un trabajo de más de treinta años. Para la declaratoria de área de protección se elaboraron investigaciones sobre cada uno de los componentes bióticos más relevantes (vegetación, flora, algunos grupos de fauna) y en el aspecto físico (suelos, estratigrafía, contenido de agua y relaciones de conectividad de los flujos hídricos). El profesor Gonzalo Andrade (ICN, Universidad Nacional de Colombia) documentó en el foro de UniAndes la existencia de más de 50 investigaciones (bióticas y físicas) en la reserva y en zonas aledañas desde la década del 60. La reserva está en la parte plana en el antiguo lecho del lago de Bogotá, quizá una de las áreas con más estudios sobre su origen, evolución geológica y biológica a nivel regional e inclusive del mundo. Respetuosamente me pregunto ¿señor Alcalde si sirve de modelo para la sociedad, sus actitudes arrogantes y soberbias de desconocer todo el conocimiento generado, simplemente porque no se ajusta a sus construcciones mentales?

¿Considera usted factible que una entidad o unas personas en carrera contra el tiempo, puedan rebatir los resultados y los argumentos fruto de más de medio siglo de trabajo e investigación sobre la reserva y sus alrededores?

3. No hay conectividad entre los Cerros y la Reserva.

Comentario/Aclaración: La condición distintiva de la reserva es constituirse en un testigo (remanente a manera de corredor biológico) de la conectividad física y ecológica entre los cerros Orientales (zona de mayor precipitación y por ende recarga de los acuíferos), la parte plana (lacustre) y el Occidente (zona de menor precipitación), y de drenaje natural hacia el río Bogotá. Si no se mantiene la reserva en su integridad “no quedará registro alguno de esta conectividad” ya que prácticamente se iniciaría el proceso de llenar de cemento lo que aún queda del fondo lacustre del lago de La Sabana y profundizar la fragmentación del bloque de hábitat original. Desconocer el papel fundamental de la reserva en este aspecto es un asunto difícil de entender desde la óptica de la academia, acostumbrada a los debates y discusiones documentadas. Las pretensiones del Alcalde se pueden resumir en la máxima: fragmenta y extinguirás. “Los corredores biológicos pasados, presentes y los que se deben habilitar en el futuro en la Sabana de Bogotá, son garantía de la continuidad del ciclo hídrico y del intercambio de genes (crucial para la adaptabilidad de las especies) entre individuos de numerosas plantas y animales asociados. Se evita la erosión de genes necesarios para resistir patógenos, condiciones climáticas extremas y se disminuye la peligrosa homogenización genética causada por la endogamia. Aunque a simple vista, el proceso no es evidente, hay manifestaciones que lo sustentan, por ejemplo si no hay reemplazo de semillas o aporte de polen foráneo dispersado por aves, insectos o mamíferos, los bosques de Las Mercedes, Torca, están destinados a una erosión genética a muy corto plazo, lo cual a la larga significa su desaparición. Si se interrumpe el flujo de genes se le expide acta de defunción a las especies y con ello a los tipos de vegetación y ecosistemas” (F.González ICN. U. Nacional de Colombia, Com. personal).

4. ¿Cuál paisaje?, ¿cuál conurbación?

Comentario/Aclaración: Sobre la integridad del paisaje de la Sabana de Bogotá, quienes conocen la historia natural y los aspectos socioeconómicos del poblamiento, siempre han recomendado la continuidad del paisaje mixto (Thomas van der Hammen, Julio Carrizosa). En el ordenamiento Territorial que tenemos, cada unidad administrativa tiene su razón de ser y sus normas, cuando una de las entidades administrativas (Distrito Capital) crece exageradamente puede llegar a englobar a otras unidades administrativas “como aconteció con Bosa, Suba, Usme y Usaquén que terminaron siendo barrios más de la ciudad; otros municipios como Soacha, Mosquera y Chía siguen teniendo independencia administrativa, aunque en la vida cotidiana hacen las veces de un barrio más de la ciudad”. Tomado de: Subgerencia Cultural del Banco de la República. (2015). Conurbación. Recuperado de: http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/ayudadetareas/geografia/conurbacion.

En la naturaleza se da un caso similar, si dos especies comparten el mismo hábitat pero sus poblaciones se separan regionalmente, se estará ante dos ensambles diferentes, pero si se llegan a cruzar, es decir intercambiar genes, se tenderá a la homogeneidad y se hablará ahora de un solo ensamble. En el medio natural hay barreras, en algunos casos geográficas, que no facilitan este entrecruzamiento (anulación de las diferencias) y permiten así la existencia de la variabilidad. Quizá ahora – si el ejemplo logra trasmitir la idea- se entienda porque desde un principio los conocedores del tema insistieron en que la Reserva fuera un obstáculo “barrera” para que una macroespecie (Distrito Capital), se cruzara con una miniespecie (Chía) y terminara anulando a la más frágil. Esta situación trasladada a las ciencias sociales encaja muy bien en lo que se ha definido como conurbación. Por tanto, ojalá ahora se entienda la dimensión de la propuesta sobre la reserva.

5. Intención de cambiar una decisión, con escasez de nuevos argumentos, respecto al debate llevado a cabo hace 15 años y que dio como resultado la aprobación formal de la Reserva.

Comentario: En el foro de la Universidad de Los Andes, el profesor Manuel Rodríguez-B., al inicio de su intervención, expresó su inconformidad y molestia porque después de quince años, el Dr. Peñalosa no había cambiado en nada sus argumentos. Según su apreciación la presentación era prácticamente idéntica a la del debate del 2000. ¿Cómo se podría analizar esta situación? En el mundo académico es imperativo informar sobre la temporalidad de un escrito o de una presentación. “Una de las definiciones simples de auto-plagio es usar una investigación propia anterior y presentarla a publicar como algo nuevo y original”. SPINAK, E. Ética editorial y el problema del autoplagio. SciELO en Perspectiva. [Viewed 25 February 2016]. Available from: http://blog.scielo.org/es/2013/11/11/etica-editorial-y-el-problema-del-autoplagio/

La severa formulación del profesor Rodríguez-B., no fue respondida como tampoco fueron tomados en cuenta todos los argumentos, discusiones, foros, consultorías contratadas por la CAR en estos quince años, para haberle conferido unos nuevos giros a la propuesta. Se podría interpretar esto como una fija intención de utilizar estas 1.395 hectáreas sin contar con los análisis y estudios que se han hecho hasta la fecha, desvirtuando así la proyección de un debate realmente dirigido a la búsqueda del bien común de las futuras generaciones o ¿Sé trata de un revanchismo sobre fundamentos no visualizados ni expuestos?

COROLARIO: El Plan de desarrollo a 40 años del Alcalde.

Siempre nos hemos quejado en nuestro país de la falta de planeación y anticipación, que eviten problemas asociados a “soluciones” meramente reactivas y puntuales donde solamente se consideran parte de las variables. La necesidad de garantizar no sólo techo sino agua a las generaciones futuras, en un mundo cada vez más sediento, es un buen ejemplo de la conveniencia de implementar planes integrales. Fue desconcertante la actitud del alcalde cuando se le insistió en el foro de UniAndes en la conveniencia de que Bogotá planeara su desarrollo articulado a los planes de desarrollo del país. En la mayoría de las veces en las que se han discutido los problemas de centralismo y densidad de población siempre las recomendaciones finales se dirigen a la necesidad de disminuir el impacto de las migraciones hacia las macro capitales. Si para la propuesta de vivienda se requieren 18.000 o más hectáreas de suelo, es conveniente analizar y debatir abiertamente otras posibles soluciones para evitar desconocer la importancia de la reserva que solo representa aproximadamente un 7% del megaproyecto de Peñalosa, pero que protege entre otras cosas, el recurso hídrico de la zona. ¿Se podría, por ejemplo iniciar una propuesta de vivienda con asentamientos modelo, enmarcados en una visión general a largo plazo, pero viables en un período de gobierno (2016-2019), para así comprobar resultados asociados a objetivos definidos y alcanzables?

Pretendo con este aporte (enriquecido con los comentarios de colegas) contribuir a enriquecer y documentar el debate. Estoy plenamente convencido de que si se esgrimen razones, se exponen y controvierten argumentos de manera abierta y académica, podemos lograr una mejor nación, para bien de las futuras generaciones.